Team building vs hackathon: qué le conviene hoy a tu empresa
Qué es un team building, qué tipos hay y qué consigue de verdad. Y por qué cada vez más empresas cambian la actividad de un día por un hackathon interno que une al equipo y, además, deja resultados.
Un team building es una actividad que la empresa organiza para que un equipo trabaje mejor junto. El nombre es inglés y en España se usa tal cual.
En la práctica, «team building» cubre cosas muy distintas: una mañana de kayak con el departamento, un escape room después del trabajo, un taller de cocina por equipos o una sesión con un facilitador para aclarar quién hace qué. Lo que tienen en común es la intención: mejorar la relación, la comunicación o la coordinación del equipo, fuera de la rutina.
La investigación sobre equipos lo define de forma más estrecha. La revisión de referencia sobre el tema, publicada en Small Group Research, estudia el team building como intervenciones con cuatro componentes: fijar objetivos, trabajar las relaciones interpersonales, resolver problemas y aclarar roles. Fíjate en que ninguno de los cuatro es «pasarlo bien». Una gymkhana o un taller de cocina pueden tocar alguno de forma indirecta, pero no suelen estar diseñados para eso.
Fuente: Klein, C., DiazGranados, D., Salas, E. y otros, «Does Team Building Work?», Small Group Research, 40(2), 181-222, 2009. doi.org/10.1177/1046496408328821 (resumen consultado el 12-10-2026).
Team building, convención y evento de empresa no son lo mismo
Team building. Actividad pensada para el equipo, con la cohesión como objetivo principal. Suele durar de unas horas a una jornada.
Convención interna. Reúne a toda la plantilla para compartir estrategia y resultados. Puede incluir dinámicas de team building, pero su objetivo es alinear.
Evento de celebración. Cena de Navidad, aniversario, cierre de un buen año. El objetivo es reconocer y disfrutar, y está bien que sea así.
Hackathon corporativo. Equipos mixtos que resuelven un reto real de la empresa en una o dos jornadas. Une al equipo como un team building, pero termina con resultados. Lo vemos en el capítulo 4.
Capítulo 2
Tipos de team building y actividades
Casi todas las actividades de team building para empresas caben en seis familias. Elegir bien empieza por saber qué trabaja cada una.
Ideas y dinámicas de team building por familia
Aventura y outdoor
Rutas de senderismo, kayak, paintball, retos de orientación o deportes en grupo. Funcionan para dar energía y generar confianza, pero exigen forma física y suelen dejar fuera a quien no la tiene o no le apetece.
Retos y juegos
Escape room, gymkhana urbana, juegos de pistas o un trivial sobre la empresa. Son las dinámicas de team building más fáciles de organizar y trabajan la coordinación bajo presión, siempre en clave de juego.
Gastronómicos
Talleres de cocina por equipos, catas o concursos. Son una forma informal de que se relacionen áreas que no coinciden nunca. Ojo con las alergias y con el alcohol.
Creativos y artísticos
Un mural colectivo, un vídeo del equipo, percusión o improvisación teatral. Trabajan la expresión y la escucha, y suelen ser los team building más originales para equipos que ya lo han probado todo.
Solidarios (RSC)
Voluntariado, reforestación o construir algo para una entidad social. Dan un propósito compartido y conectan con la responsabilidad social de la empresa.
Facilitados o formativos
Talleres con un facilitador para aclarar roles, acordar objetivos o desbloquear conflictos. Son los que más se parecen a lo que mide la investigación, y los menos vistosos.
¿Buscas un team building original?
Lo original no es la actividad, es que el equipo haga algo que no ha hecho nunca juntos. Por eso el hackathon interno funciona como alternativa: es un reto por equipos, con la tensión buena de una competición, sobre un problema que es de todos.
Capítulo 3
Qué consigue un team building y dónde se queda corto
El team building no es una pérdida de tiempo. Pero conviene saber qué se le puede pedir y qué no.
Lo que sí consigue
La revisión de Klein y su equipo, que agrupa 60 correlaciones de estudios anteriores, concluye que el team building tiene un efecto positivo moderado en los resultados de los equipos, y que el efecto es más fuerte en lo afectivo (confianza, cohesión) y en los procesos (cómo se coordinan y se comunican).
Dicho de otra forma: un buen team building hace que la gente se conozca, se fíe más y se hable mejor. Para un equipo nuevo o tras una etapa dura, eso tiene mucho valor.
Dónde se queda corto
No deja nada que usar. Al acabar quedan fotos y un buen recuerdo. Ningún problema de la empresa está un poco más resuelto.
El efecto depende del lunes. Si al volver todo sigue igual (las mismas reuniones, los mismos silos), el buen ambiente se diluye.
Se mide mal. Casi siempre con una encuesta de satisfacción del mismo día, que dice si gustó, no si sirvió.
Puede excluir. Las actividades físicas, las que giran en torno al alcohol o las que se hacen fuera de horario dejan fuera a parte de la plantilla, empezando por quien tiene cargas familiares.
Se repite. Al tercer escape room, el equipo ya sabe lo que viene y la actividad pierde la gracia que la justificaba.
El problema de fondo
Según Gallup, solo el 20% de los empleados del mundo estaba comprometido con su trabajo en 2025, la cifra más baja desde 2020. Europa es la región más baja de todas, con un 12%. El compromiso no se arregla con un día de actividad: depende de cómo se trabaja el resto del año. Por eso tiene sentido que el tiempo dedicado al equipo deje algo en el trabajo de cada día.
Un hackathon corporativo es un evento de una o dos jornadas en el que equipos mixtos resuelven un reto real de la empresa y presentan su solución ante un jurado.
El nombre viene de «hack» (resolver un problema de forma ingeniosa) y «marathon». Nació en el mundo del software, pero hoy un hackathon de empresa tiene poco que ver con programar toda la noche. Los equipos mezclan perfiles (negocio, operaciones, atención al cliente, diseño, tecnología) y el entregable puede ser una app, pero también un proceso rediseñado, una campaña o un flujo automatizado con IA.
Todos siguen la misma estructura:
1
Un reto concreto, planteado por la empresa: un problema que importa y que cabe en una o dos jornadas.
2
Equipos de 4 o 5 personas que mezclan áreas y niveles.
3
Trabajo intensivo con mentores y puntos de control para no perder el rumbo.
4
Demos de pocos minutos ante un jurado con criterios conocidos de antemano.
5
Premios y seguimiento: qué proyectos continúan, con quién y cuándo.
Los dos formatos unen al equipo. La diferencia está en lo que se llevan la empresa y las personas cuando termina.
Comparativa entre team building y hackathon corporativo
Criterio
Team building
Hackathon
Objetivo
Cohesión, clima y conocerse fuera del día a día.
Resolver un reto real de la empresa en equipo, y de paso cohesionar.
Duración
De unas horas a un fin de semana. Media jornada o una jornada son formatos frecuentes.
Interno: de una a dos jornadas. Abierto: de 12 a 48 horas presenciales, o varias semanas online.
Coste
Actividad, transporte, comida y, si la hay, facilitación. Depende mucho de la actividad elegida.
Espacio (puede ser la propia oficina), comida, diseño del reto, mentores, dinamización y premios.
Participación
Todo el equipo hace lo mismo. Las actividades físicas o fuera de horario pueden dejar fuera a parte de la plantilla.
Equipos mixtos donde cada perfil aporta lo suyo. Dentro de la jornada laboral y sin exigencia física.
Resultado tangible
Fotos y un buen recuerdo.
Prototipos, ideas evaluadas por un jurado y un plan de seguimiento.
Impacto en negocio
Indirecto: mejor clima y coordinación.
Directo si el reto es real: proyectos que se implantan, procesos que se mejoran.
Cultura e innovación
Refuerza vínculos. Rara vez cambia la forma de trabajar.
Entrena experimentar, prototipar rápido y colaborar entre áreas.
Medición
Encuesta de satisfacción del día.
Proyectos presentados, proyectos vivos a 90 días, adopción de herramientas, talento detectado.
Quién lo valora
Sobre todo quienes participan, el día del evento.
Participantes, dirección, RR. HH. y las áreas de negocio que reciben los proyectos.
La fila que más pesa en la decisión es la del resultado. Un team building se evalúa por cómo se sintió el equipo ese día. Un hackathon se puede evaluar, además, por lo que pasa con los proyectos semanas después.
Organizamos hackathones, pero no son la respuesta a todo. Hay situaciones en las que un team building clásico encaja mejor.
Cuando hay conflicto. Si el equipo no se habla o hay tensiones abiertas, meterlo en una competición con presión de tiempo puede empeorar las cosas. Primero, un facilitador que trabaje la relación.
Cuando toca celebrar. Tras un año duro o un objetivo conseguido, pedir más trabajo, aunque sea divertido, no es un premio. La desconexión es el objetivo.
Cuando el equipo no se conoce. Con un equipo recién formado, unas horas de integración antes del reto ayudan a que los equipos del hackathon arranquen con confianza.
Cuando no hay nadie que vaya a decidir. Si la dirección no se compromete a revisar los proyectos, el hackathon genera expectativas que luego frustran. Mejor no prometer lo que no se va a cumplir.
No son excluyentes. En un hackathon de dos días, la cena de la primera noche es el momento de team building de siempre, y en una convención interna se puede reservar un bloque para un reto por equipos.
Capítulo 7
Por qué hoy compensa más un hackathon
Con el mismo día de agenda y un presupuesto parecido, un hackathon interno une al equipo y además devuelve algo a la empresa.
Resultados tangibles
Prototipos, procesos rediseñados e ideas que un jurado con capacidad de decisión ya ha filtrado.
Innovación desde dentro
Quien atiende al cliente o lleva la operación conoce problemas que no llegan a dirección. El hackathon les da un canal.
Colaboración entre áreas
Los equipos mixtos rompen silos trabajando, no jugando: se conocen resolviendo un problema que es de todos.
Marca empleadora
Un hackathon se puede contar dentro y fuera: en el portal de empleo, en LinkedIn y en la entrevista con candidatos.
Formación aplicada en IA
Aprender una herramienta mientras se resuelve un problema propio se queda mejor que un curso. Más abajo, por qué ahora importa más.
Medible
Proyectos presentados, proyectos vivos a 90 días, personas que usan la herramienta después. Lo vemos en el capítulo 11.
El argumento que más ha cambiado: la IA
El Foro Económico Mundial calcula que el 39% de las competencias clave de los trabajadores cambiará entre 2025 y 2030, y que la IA y el big data son las competencias que más crecen. En su estimación, si la plantilla mundial fuesen 100 personas, 59 necesitarían formación antes de 2030.
Además, desde el 2 de febrero de 2025 el Reglamento europeo de Inteligencia Artificial obliga a las empresas que usan sistemas de IA a adoptar medidas para que su personal tenga un nivel suficiente de alfabetización en IA (artículo 4). Un hackathon no sustituye a un plan de formación, pero un hackathon de IA con una sesión práctica previa es una de las formas más directas de que la plantilla la use sobre problemas reales.
Fuente: Reglamento (UE) 2024/1689, artículos 4 y 113, texto en el BOE (consultado el 12-10-2026).
Elegir el tipo es elegir quién participa y qué problema se resuelve. Estos son los seis formatos más habituales.
A
Hackathon interno
Solo con plantilla. Es el sustituto natural del team building: equipos mixtos, retos de la propia empresa y una o dos jornadas dentro del horario laboral.
B
Hackathon abierto
Con talento de fuera: estudiantes, startups o profesionales. Sirve para innovación abierta y para captar talento viendo cómo trabaja la gente, no leyendo su CV.
C
Con clientes o partners
Equipos que mezclan personas de la empresa con clientes o proveedores. Ideal para rediseñar un servicio con quien lo usa.
D
Temático: IA, sostenibilidad, datos
Todo el evento gira en torno a una tecnología o un reto concreto. El formato que mejor combina formación y resultado.
E
Ideathon para perfiles no técnicos
El entregable es una propuesta validada (con usuarios, números y un plan) en lugar de un prototipo con código. Pensado para áreas de negocio, operaciones o personas.
F
Multiempresa
Varias empresas, un reto cada una, un único evento. Reparte el coste y amplía el alcance, como hicimos en Castelló con cinco empresas del territorio.
Capítulo 9
Cómo convertir el presupuesto de team building en un hackathon
No hace falta una partida nueva. Las de un hackathon interno de una jornada son las mismas que las de un team building: espacio, comida y facilitación.
Paso a paso
1
Decide qué quieres que pase el lunes. ¿Un proceso mejorado, un equipo usando IA, áreas que colaboran? Ese objetivo define el reto y el jurado.
2
Elige un reto real y acotado. «Reducir el tiempo de respuesta a clientes en un 20%» funciona; «innovar» no. En la guía de hackathon explicamos cómo diseñar retos.
3
Elige formato. Una jornada para un departamento o un primer hackathon; dos días si el reto es técnico o quieres formar antes en la herramienta.
4
Reasigna las partidas. El espacio puede ser la oficina. La comida se queda. El dinero de la actividad y los monitores pasa a diseño del reto, mentores, dinamización y premios.
5
Monta equipos mixtos. De 4 o 5 personas, mezclando áreas y niveles. Que nadie se quede fuera por no ser técnico.
6
Pon en el jurado a alguien que decide y anuncia antes qué pasará con los ganadores: tiempo, presupuesto o un patrocinador interno.
7
Conserva la parte social. Una comida larga, una cena o un afterwork al acabar. El hackathon no sustituye al buen rato: lo acompaña.
Un detalle que marca la diferencia
Hacerlo dentro de la jornada laboral. Un team building en sábado se vive como una obligación más; un hackathon el jueves, como un día distinto de trabajo. Y deja fuera a menos gente.
Dos referencias internacionales con historia documentada y casos que hemos organizado en España.
Atlassian: ShipIt
La empresa de Jira lleva casi 20 años celebrando ShipIt, su hackathon interno. Hoy hay dos ediciones al año y la última reunió a más de 2.000 participantes. Jira Service Management, uno de sus productos, empezó como un proyecto de ShipIt.
En su primer hackathon de empresa, en 2014, el jurado revisó más de 3.000 proyectos. Ganó una silla de ruedas controlada con la mirada, creada para el exjugador de la NFL Steve Gleason, enfermo de ELA. La idea acabó convertida en Eye Control, el control ocular integrado en Windows 10.
Fuente: Microsoft Accessibility Blog, «From Hack to Product», 01-08-2017 (consultado el 12-10-2026).
Casos que hemos organizado
Hackathon corporativo e innovación abierta
24 horas para reinventar la experiencia de volar
20 equipos, 24 horas seguidas y un solo reto: una app que mejorase la experiencia del pasajero de Vueling.
Sika. Convirtió un premio universitario que convocaba desde 1993 en un hackathon de ingeniería de 12 horas en Madrid: 44 estudiantes, formación previa online y un jurado de once expertos.
Hack4Future. Una consultora usó un hackathon online de sostenibilidad de 12 horas como proceso de selección, con el objetivo de cubrir unas 50 incorporaciones.
HOMO NAYARIS. Y cuando lo que tocaba era un team building, también: una convención interna sorpresa para toda la plantilla de Nayar Systems, con dinámicas por equipos en torno a la inteligencia emocional.
Los vídeos y los datos de cada caso están en nuestra página de casos de éxito.
Capítulo 11
Cómo medir si ha funcionado
La gran ventaja de un hackathon frente a un team building es que se puede medir más allá del día del evento. Estas son las métricas que proponemos.
El día del evento
Participación sobre el total de personas invitadas
Equipos con al menos tres áreas distintas
Proyectos que llegan a la demo final
Valoración de participantes (por ejemplo, eNPS del evento)
A 30 días
Proyectos con responsable y fecha asignados
Personas que siguen usando la herramienta del reto
Ideas incorporadas al plan de un área
A 90 días
Proyectos implantados o en piloto
Ahorro, ingresos o tiempo ganado con ellos
Colaboraciones nuevas entre áreas que nacieron en el evento
Talento detectado: movilidad interna, promociones o fichajes
Mide también el punto de partida
Para comparar con el team building del año anterior, usa la misma encuesta de satisfacción que ya tenías. Así ves si el equipo lo disfrutó igual, y todo lo que mides a 30 y 90 días es valor añadido.
FAQ
Preguntas frecuentes sobre team building y hackathones
¿Qué es un team building?
Un team building es cualquier actividad que una empresa organiza para que un equipo mejore su cohesión, su comunicación o su forma de trabajar juntos. Puede ser lúdica (una gymkhana, un taller de cocina, una actividad de aventura) o facilitada por un profesional para trabajar roles, objetivos y relaciones.
¿Qué diferencia hay entre un team building y un hackathon?
Los dos unen al equipo, pero buscan cosas distintas. El team building pone el foco en la relación y la desconexión, y no deja un entregable. Un hackathon reúne equipos mixtos durante una o dos jornadas para resolver un reto real de la empresa, y termina con prototipos o ideas evaluadas por un jurado y un plan de seguimiento.
¿Un hackathon sirve como team building?
Sí. Un hackathon interno con equipos que mezclan áreas cumple la función de un team building: la gente se conoce trabajando junta y se queda con un recuerdo compartido. La diferencia es que además deja resultados que la empresa puede usar. Si el objetivo es solo descansar o celebrar, un team building clásico encaja mejor.
¿Pueden participar en un hackathon personas que no son técnicas?
Sí. Un hackathon corporativo no es solo para programadores. Los equipos mezclan perfiles de negocio, operaciones, atención al cliente, diseño y tecnología, y existe un formato pensado para perfiles no técnicos, el ideathon, donde el entregable es una propuesta validada en lugar de un prototipo con código. Las herramientas sin código y la IA generativa permiten además que cualquiera construya una maqueta funcional.
¿Cuánto dura un hackathon corporativo?
Un hackathon interno suele durar una o dos jornadas, dentro del horario laboral. Los hackathones abiertos a talento externo van de 12 a 48 horas presenciales, o se alargan varias semanas si son online. La duración se decide según el reto: una jornada da para ideas y maquetas; dos días, para prototipos más trabajados y una sesión de formación previa.
¿Es más caro un hackathon que un team building?
No necesariamente. Las partidas de un hackathon interno de una jornada son parecidas a las de una jornada de team building: espacio, comida y facilitación. Lo que cambia es en qué se invierte la facilitación (diseño del reto, mentores y jurado en lugar de monitores de una actividad) y que el espacio puede ser la propia oficina. El precio final depende del número de personas, la duración y el formato.
¿Qué pasa con las ideas cuando termina el hackathon?
Es la parte que más se descuida y la que decide si el hackathon ha valido la pena. Antes del evento hay que acordar qué pasará con los proyectos ganadores: quién los patrocina, con qué presupuesto o tiempo y en qué fecha se revisan. Sin ese compromiso, un hackathon se queda en un team building con presentaciones.
¿Organizáis team building y hackathones para empresas en Madrid o Barcelona?
Organizamos hackathones para empresas en toda España, presenciales, online e híbridos. Entre nuestros casos hay eventos en Madrid, Barcelona, Castellón, Santander, Mallorca y ocho ciudades de Andalucía. Cuando lo que necesita un equipo es una convención interna o un team building, también lo organizamos.
Tu próximo team building
Que esta vez el equipo vuelva con algo entre manos
Cuéntanos cuántas personas sois, qué fecha tenéis en mente y qué problema os gustaría resolver. Te enviamos una propuesta de hackathon a medida.